
Entre abrazos, sonrisas y nuevos comienzos, Prepa UMAD despide a su Generación 152
Hay días que permanecen en la memoria para siempre. El pasado 3 de julio, el gimnasio Enrique Taylor de la Universidad Madero se convirtió en el escenario donde cientos de historias encontraron un punto y seguido. La Generación 152 de Prepa UMAD celebró su graduación rodeada de quienes caminaron con ellos durante estos años: sus familias, amistades, docentes y directivos. Desde muy temprano, la emoción era evidente. Los nervios previos a la ceremonia pronto dieron paso a las sonrisas, los abrazos interminables y las fotografías que, con el tiempo, se convertirán en recuerdos entrañables. Cada toga, cada birrete y cada diploma representaban mucho más que el final de la preparatoria; simbolizaban el esfuerzo constante, las metas alcanzadas y el inicio de un nuevo capítulo. La ceremonia contó con la presencia de las autoridades académicas de los planteles Centro y Zavaleta, integrantes del Consejo de Promotora de Cultura y Servicio Social, el Vicerrector de Desarrollo Institucional, Mtro. Donaciano Alvarado Hernández, así como el Rector del Sistema Madero, Mtro. Job César Romero Reyes, quienes acompañaron a los graduados en este momento tan significativo. Durante el evento se reconoció el compromiso, la perseverancia y el crecimiento que cada estudiante demostró a lo largo de su formación. Más allá de los logros académicos, la ceremonia fue una oportunidad para recordar las amistades que nacieron en las aulas, los desafíos superados y las experiencias que marcaron una etapa irrepetible de sus vidas. Para las familias, la graduación también representó un motivo de orgullo. Los aplausos, las miradas llenas de emoción y los abrazos al finalizar la ceremonia reflejaban la satisfacción de ver cumplido un sueño que fue construido en conjunto, día a día. Con este acto solemne, Prepa UMAD despidió a una generación que deja huella en la institución y que ahora emprende nuevos caminos con las herramientas, los valores y la preparación adquiridos durante su paso por las aulas. Porque graduarse no significa cerrar una historia, sino llevar todo lo aprendido hacia nuevos retos. La Generación 152 hoy deja la preparatoria, pero siempre llevará consigo el orgullo de haber formado parte de la comunidad UMAD. ¡Muchas felicidades, Generación 152! El futuro los espera, y esta siempre será su casa.